La tecnología en la música y el negocio musical
En los últimos años todos los tipos de negocio han experimentado grandes cambios en cuanto a su forma, estructura y disponibilidades, debido a los avances tecnológicos que se vienen produciendo desde hace tiempo, principalmente hablamos de avances de la informática, la electrónica, el modelo de negocio de las empresas y la sociedad de consumo.
El caso que a nosotros nos preocupa es la tecnología en el mundo de la música, la cual, ha variado muchísimo. Los cambios de los que vamos a hablar se han producido a partir de la revolución tecnológica, que comenzó en la segunda mitad del siglo pasado.
Dada la situación social que vivimos, actualmente se tiende a la reducción del espacio y el peso de los reproductores de música y del tamaño del soporte donde está el formato que se va a reproducir. Así hemos pasado de formatos analógicos como el vinilo o el casette (los cuales ya tenían reproductores portátiles como los Walkman), a otros formatos digitales como el CD o el mp3.
En cuanto al negocio musical, ha seguido la misma evolución que muchas empresas de contratación de personal, las compañías discográficas en los años 50 estaban en plena alza y disponían de muchos “agentes comerciales” que se recorrían la zona de influencia de la empresa buscando bandas a las que “fichar”. Las empresas de “management” se regían durante años por el boca a boca y los contactos de los “managers”. Todo esto cambió principalmente con la aparición de la telefonía móvil e internet. La invención de internet se remonta a 1969, pero su uso no se globalizó hasta mediados de los 90.Alcanzando su mayor auge histórico en la actualidad. La telefonía móvil empezó a comercializarse en el 89, pero al igual que internet, su uso se popularizó a durante los noventa. Actualmente existe una combinación entre ambas, llamada telefonía 3G, que permite disfrutar de internet tal y como lo conocemos en los PCs pero en nuestros teléfonos móviles.
Uno de los sectores afectados por estos avances, son las compañías discográficas. Para las discográficas las nuevas tecnologías, están suponiendo según muchos el principio del fin del negocio, debido a que la red facilita las descargas gratuitas de casi todo el material que ellas ofrecen, y en multitud de países esta situación no está regulada. Una de las mayores redes de descarga es la llamada P2P, red que se basa en compartir archivos entre usuarios. Además hay una fuerte presión de la sociedad para que este tipo de descargas no sean penadas, aunque otra parte de la sociedad las critica duramente, y las califica como robo. En el declive de estas compañías, influye además de la piratería, internet y la aparición en él de la mayoría de las bandas existentes, esto supone fuertes recortes de personal, ya que ahora las discográficas no necesitan gente para buscar a las bandas, si no que los grupos y solistas van a buscarlos a ellos, esto es porque debido al recorte de beneficios muchas discográficas desaparecen y otras son absorbidas por otras más fuertes del sector, provocando que haya muchos músicos que no pueden conseguir contratos. Por lo tanto acaban sacando sus beneficios de los conciertos en lugar de la venta de discos, los cuales acaban autoproduciendo y editándo,lo que provoca el auge del home recording, algo de lo que hablaremos más adelante.