Mejor con lo que no teníamos
Este es el mensaje que recibimos desde bien pequeños, fundamentalemte desde los medios publicitarios. Se trata de algo que adoptamos como un mandato que “deberá cumplirse” durante toda nuestra vida.
Y lo curioso es, que para verificar que es verdad, que seremos más felices con lo que no tenemos, observamos a nuestro alrededor, a las personas de nuestro entorno más próximo (o no tan próximo) y decimos:
“Es verdad, mira Fulanito quéfeliz es con … (eso que no tenemos)”
Y entonces, surge el deseo. Comienza la lucha para conseguir “eso que no tengo” y que me va a hacer más feliz. Realmente no importa lo que cueste conseguirlo, no importan los esfuerzos necesarios para lograrlo, realmente lo único que importa es conseguirlo, sea como sea y cueste lo que cueste.
Hasta que finalmente lo logramos (lamentablemente, no siempre, pero hoy no hablaremos de esto). Por unos instantes, saboreamos el placer de disfrutar aquello que no teníamos y pronto se nos olvida cuanto nos costó lograrlo. Qué maravilla, qué felicidad…
¡QUÉ FELIZ SOY CON ESO QUE NO TENIA!
Pero al poco tiempo, nos damos cuenta de que se deja de cumplir ese mandato:
“Serás más feliz con lo que no tienes”
Y entonces volvemos a estar jodidos. Ya no estamos felices, porque “aquello que no tenemos” (la esperanza de nuestra felicidad), resulta que “ya lo tenemos” y esto, esto no encaja en ese mandato. YA NO SOMOS FELICES.
Una vez más, miramos a nuestro alrededor y descubrimos lo feliz que es Menganito con … (eso que no tenemos).
Y entonces, surge el deseo …
franky
Y todo esto pasa gracias a mentes geniales como la mia que un dia inventaron el dios MARKETING o como yo lo llamo vender hielo a un esquimal, y es mi nueva pasión me encanta y gracias a eso te hare rico dame una idea y te la vendo¡